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Fucking Hell

¿Qué será Fucking Hell? ¿Una nueva página de porno duro? ¿El nuevo single de Britney Spears? ¿La situación económica en España?

No, queridas lectoras y lectores.

Fucking Hell no es más que una nueva marca de cerveza alemana. Y el nombre es y no es lo que parece.

Supongo que todo el mundo sabe, aproximadamente al menos, lo que Fucking Hell significa en inglés. Pero estoy segura de que lo que casi nadie sabe es que Fucking en realidad es un pueblo austríaco, sí, como los demás, verde y con casitas que parecen sacadas de Heidi. Y además, se lee tal como se escribe. Sin embargo, la fama le precede, y es un pueblo al que los turistas van, básicamente, a hacerse fotos con el cartel de entrada. Por si el cartel no fuera lo suficientemente gracioso, debajo hay otro que insta a los conductores a ser cuidadosos: Fucking. No tan rápido, por favor.

Estos niños no tienen edad...
Estos niños no tienen edad…

La empresa alemana que ha decidido sacar esta nueva cerveza al mercado se las ha tenido que ver con la oposición de los responsables del resgistro y de las autoridades austríacas locales. Los últimos alegaban que el nombre no es adecuado para la cerveza, ya que claramente se trata de palabrotas conocidas por todos en inglés y esto le crea mala fama al pueblo, que lleva muchos años ideando métodos varios para conseguir que los turistas ingleses dejen de robarles los carteles y contestando preguntas tales como Is Fucking cold in winter?

Sin dejarse amilanar, desde la empresa contestaron que de ninguna manera Fucking Hell es un insulto, puesto que la palabra hell en alemán designa un tipo de cerveza clara. Así, hell sería la descripción del producto y Fucking, su lugar de producción, esto a pesar de que Fucking es un pueblo pequeño y el alcalde ha declarado no tener conocimiento de que haya ninguna fábrica de cerveza allí instalada.

Finalmente, el registro tuvo que ceder y registrar el nombre Fucking Hell, aunque  a los residentes no les guste y se vean obligados a continuar diciéndoles a los turistas: No, there are no Fucking postcards…

Salamanca

Hace unas semanas tuve el privilegio de volver con un grupo de amigos a Salamanca, la ciudad universitaria por excelencia de España. En ella se pueden ver maravillas arquitectónicas, la universidad más antigua del país, bares, pubs y calles llenas de gente abierta y amable sin olvidar la comida a base de tostas, carnes, quesos y embutidos. Si tenéis un paladar exquisito en Salamanca se morirá del gusto y si os gusta empaparos de historia y antigüedad la Plaza Mayor es el mejor punto para empezar: una plaza clásica con cuatro entradas rodeadas de motivos, placas y esculturas con columnas coronadas por todos y cada uno de los Reyes de España (con algún añadido no monárquico un tanto extraño…). A partir de ahí podéis iros a buscar la famosa rana o el astronauta que se esconden entre tanta piedra tallada, perderos por los callejones y aprovechar la costumbre de regalar tapas con las bebidas o descansar hasta que la noche os descubra la mitad de la ciudad que no se puede ver de día.

Sin embargo nada que os escriba aquí servirá para hacerle justicia, así que adelante: entrad y disfrutad de ella, ciudad eterna, ciudad joven.

Una torre de la catedral nos saluda nada más llegar

Las calles son historia viva

Vista desde el claustro interior de la Biblioteca de Salamanca

Hasta los pájaros aprecian el arte grabado en la piedra de Salamanca

Esta tienda de la Plaza de las Conchas ofrecía comida típica local y alguna que otra sorpresa 😛

Majestuosa, la catedral

¿Qué acecha en las alturas? ¿Es un avión? ¿Es Superman?

¡¡ES UN PÁJARO!! ¡Chúpate esa Superman!

La Palomárgola (o Gargoloma) practica su mirada intimidatoria

Bienvenidos al centro de Salamanca, la Plaza Mayor

Un minipunto al que descubra qué tiene de raro esta foto

Llegando a la Plaza de noche...

Una belleza, para sentarse y mirarla durante horas (o hasta que tus compañeros de viaje te den una ostia porque quieren cenar)

¡Alegría, alegría, alegría! Con tanta crisis a cuestas las noticias felices escasean y tenemos irnos hasta Australia para encontrar una de las pocas buenas acciones a gran escala de este año: ¡¡ha sido abolida la pena de muerte y han prohibido la tortura!! La noticia sería impresionante de no llevar aplicándose sendas aboliciones más de 43 años, pero nunca está de más legislarlo por si a alguien le da por justificar ciertas cosas. ¿Verdad?

Dualidades

El hombre tiene una obligación moral: ser inteligente. Ashley Montagno.

Ayer me quedé pensativo tras una conversación sobre los métodos dudosos que tiene cierta gente para conseguir sus objetivos y cómo el fin acaba justificando a ojos de la mayoría cualquier medio. Mi problema parte de que salvo aplicando una regla o un valor moral a las formas de actuar no se pueden distinguir los comportamientos malos de los buenos. Acciones diferentes con la misma consecuencia son juzgadas como acciones idénticas (ojo, no es una opinión, es un dato) y empíricamente podemos ver que a veces las acciones buenas engendran consecuencias malas y viceversa.

Mi pregunta en este caso es: sabiendo que una acción buena será perniciosa para tu entorno (pero tus valores morales te dictan que realizar dicha acción es lo correcto), ¿la haríais o no? ¿Y si una acción mala (según tus valores morales) fuese beneficiosa para tu entorno? Tomad entorno como a vosotros mismos y la gente y actividades que os rodean.

¡¡A responder y filosofar!!

PD: La entrada pretende ser el comienzo de una serie de reflexiones sobre los conceptos de bien y mal históricos en las diferentes culturas y religiones, iré actualizando según la investigación avance 😉

Después de ver unos cuantos videoclips de Aerosmith y actuaciones en directo no me extraña nada que Steve Tyler se metiera semejante ostiazo y tuviese que ser evacuado en helicóptero (por suerte no iba Rajoy de copiloto). Pocas canciones tienen que no sean comerciales, pero no os dejéis engañar por un posible arranque de alternativitis, todas son una maravilla. No os pondré hoy “Crazy” o “Dude, it looks like a lady”, sino la primera que escuché en mi tierna infancia: rock ochentero + con rap de los 90 = Walk This Way. A gozarla.

1’26 microsegundos

Todo lo que realmente nos pertenece es el tiempo; incluso el que no tiene nada más, lo posee.

Baltasar Gracían (1601 – 1658) Escritor español.

Me entero hoy de que el terremoto de Chile, de magnitud 8,8 podría haber desplazado el eje de la Tierra unos 8 cm, reduciendo la duración del día en 1’26 microsegundos. Sólo es el resultado de un modelo informático, no ha sido contrastado con datos reales, pero aún así es un dato preocupante.

En 1’26 microsegundos pestañea el hombre más rápido del mundo y deja pasar a la mujer más rápida del mundo ante sus ojos sin verla.

En 1’26 microsegundos conectas con un amigo telepáticamente para reíros de ese chiste privado que inventasteis hace años.

En 1’26 microsegundos tomas una pequeña decisión (una grande lleva por lo menos 2) y giras en la bocacalle correcta.

En 1’26 microsegundos te golpean 7 gotas de agua diferentes, frías como imágenes ajadas que ya no saben formar tormentas perfectas.

En 1’26 miradas recuerdas las uñas de los ojos de las gatas y dedicas 1’26 microsegundos a que un escalofrío te recorra todo el cuerpo.

En 1’26 microsegundos invento una palabra que te haga justicia y luego pienso que todavía no la he encontrado.

En 365 días contigo gano el tiempo necesario para seguir mirando a los balcones que nos gusten y a las farolas que nos alumbren las noches. Y cuando el Seixo se haga negro por falta de sol quedarán los paseos latentes y los sístoles de adrenalina a la brisa del mar.

1’26 microsegundos es la eternidad que se nos niega cada día.

PD: Gracias por dejarme invertir tan bien el tiempo.

De vuelta a las aulas

Después de mucho tiempo delante de la mesa del profesor, sin atender demasiado y escaqueando deberes, mañana un servidor se estrena como docente contratado (varios años de amateur avalan mi trayectoria). Hay escoltas en Irak que corren menos riesgos, pero siempre he sido persona de primera línea de fuego.

Pobrecitos ellos, pasto de las fórmulas y los números.