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Posts Tagged ‘reseña’

Tengo la malísima costumbre de tomarme los préstamos de la gente (y sobre todo los de los amigos) como obligaciones a cumplir, convirtiendo así lo que empieza como un ejercicio franco de generosidad y amistad en un cargo intermitente sobre la conciencia. Por suerte para mí, algunos de esos amigos tienen puntos en su mapa de gustos que parecen puestos por un viejo pirata que entierra su tesoro para que un bribón de su misma talla lo descubra.

El libro del que hoy os hablo voló por mi imaginación por primera vez sobre los cojines de una tetería entre sabores de fruta y aromas a madera vieja. Los recuerdos que me vienen hablan de delfines, de una patata milagrosa y de unos dioses que viven como gigantes entre los hombres. Difusos, errados y acertados a partes iguales.

El alimento de los dioses se compone de libros e historias que se entrecruzan. En la principal Skiopul el Cojo, falso protagonista y narrador real, es un habitante de La Ciudad, una degradación propia de la palabra urbe en la que viven unos hombres que tampoco pueden hacer honor a tal título pues hace tiempo que la civilización, la convivencia y la humanidad no son más que palabras carentes de significado. Skiopul es un bicho raro pues sabe leer. Su mentor, Bruto Memor Sceva, una especie de historiador profético y sabio le ha legado unos diarios cuyas páginas servirán a Skiopul y a su amiga Saba de ventana a los siglos anteriores a la barbarie en la que viven, conociendo de primera mano el origen de los Dioses y del alimento que les proporcionó la inmortalidad, relegando al resto de la humanidad a una carrera fatal hacia la involución.

ATENCION, QUE VIENEN LOS SPOILERS (LIGERITOS, ESO SÍ)

En el primer libro de Bruto, Cuaderno de las luces en el mar, conocemos a Koleg, un científico obsesionado por el fenómeno que presenció en el mar de Japón: delfines varados que al morir despedían un espectro energético equivalente al de decenas de seres vivos. El milagro lo llevará a buscar una explicación al fenómeno en la lejana isla de Astrolaba en compañía de sus dos hijas gemelas y de Inga, la única persona aparte de Koleg que ha visto las luces producidas por los delfines.

En el segundo, Cuaderno del reencuentro, vivimos las aventuras de Brunn y Balath, dos miembros de las caravanas que recorren el antiguo oriente medio para mantener el comercio entre las decadentes ciudades en las que los hombres se refugian de los hordos, seres humanos degradados por el hambre y la desesperación que han recurrido al canibalismo y arrasan los caminos en grupos de miles. La caída de un pájaro de fuego del cielo y lo que Brunn encuentra entre sus restos calcinados cambiará la vida de los protagonistas y será la primera luz sobre la humanidad después de dos siglos de decadencia y oscuridad.

En el último, Cuaderno del mensaje de Bruto, el propio Skiopul toma la voz cantante en la narración. Impresionados por lo que acaban de leer, el muchacho y Saba comienzan un viaje a través del mundo devastado que les espera lejos de la ciudad para perseguir el legado de Brunn y Balath, la salvación y condena de la humanidad. La patata del cielo. El alimento de los dioses.

FIN DE LOS SPOILERS

No puedo acabar la reseña sin recomendar la lectura de este pequeño libro (236 páginas con letra grande), sencillo por su forma y con un gran fondo para el que lo lea con ojos de fábula con mensaje final. También disfrutará el que lo lea como el cuento que es, pero sería una pena dejar pasar esa advertencia final contra la codicia que mueve al hombre y que transforma aquello que lo puede salvar en el instrumento de su condena.

NOTA: 8/10.

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