Cien mentiras ya llevamos y negando la mayor,
la mentira que dio vida desquiciada a este blog.
¿Cómo vas a ser mentira, cómo puedes ser verdad?
Si la lógica no miente, deberías defraudar.
Con caderas tan sinceras no me puedo equivocar,
en tus labios me encadeno a perpetua intimidad.
Compañera de momentos, de pasados y ahoras,
¡Si te cuento cuánto tengo atrapado en las neuronas!
Tantos mitos y leyendas de tus días y tus noches,
cien sonrisas entregadas en sinceras confesiones.
Imagina la deriva a la que nuestro blog entrego
Si no quedan más mentiras que negarte que te quiero.
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