Cuando acaba el amor y guardamos los restos debajo de la cama nos olvidamos poco a poco de la plenitud de una relación, del calor humano, de la confianza y la complicidad, de tus ojos y los suyos y la chispa que los unió en su momento. Cuando se recupera el amor y vuelve más fuerte que nunca olvidamos las palabras en blanco, el corazón vacío hasta de rabia, el cuándo el dónde y el cómo ser el de antes, la maldita nada que asfixiaba horas ausentes de sentimiento, de razón y de vida.
Siempre que hablamos contigo ahí seguimos los tres, por eso no estás sólo. Quizás no frente a frente, quizás hombro con hombro.
Queda que poco queda
de nuestro amor apenas queda nada
apenas ni palabras
Quedan…
Queda solo es silencio que hace
estallar la noche fría y larga
la noche que no acaba
Solo eso queda…
Solo quedan las ganas de llorar
a ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
pues ya no queda nada de que hablar
nada…
Solo quedan las ganas de llorar
a ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
pues ya no queda nada de que hablar
nada…
Queda poca ternura que y alguna vez haciendo
una locura un beso y a la fuerza
Queda…
Queda un gesto amable para no hacer la vida
insoportable y así ahogar las penas
Solo eso queda…
Solo quedan las ganas de llorar
a ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
pues ya no queda nada de que hablar
nada…
Solo quedan las ganas de llorar
a ver que nuestro amor se aleja
Frente a frente bajamos la mirada
pues ya no queda nada de que hablar
nada…




