No quedó entre los dos espacio para el aire.
Se fundieron las barreras del tiempo,
las agujas se quedaron condenadas
a cadena perpetua en tus pupilas.
El presente empezó tan tarde como quisimos,
ausentes del ayer y del mañana,
cansados de distancias y pantallas
exiliamos el amor a dos labios bipolares.
Me enseñan los dedos que no existen
las equis en el mapa de tu cuerpo,
los rincones que toco son hallazgos
perdidos en la marea de los sueños.
Rodeado de ti no espero nada,
la prisa es un concepto tan lejano
como lo es el horizonte de tu risa.
Estoy muy lejos de mí cada noche que no estoy contigo.





Que intenso poema, el momento y el instante eterno, la comunión de as almas y alfinal la compañía de la nostalgia. Muy bello en verdad.