Empieza bien y continúa mejor. Hace una semana Obama cumplía una de sus promesas electorales firmando la orden de cierre de la prisión de Guantánamo y ayer echaba un rapapolvo a los directivos de los bancos en Wall Street por repartirse milmillonarios dividendos mientras los USA y el mundo sufren una crisis económica de proporciones bíblicas.
Así que para no bajar el ritmo ha firmado la Ley Lilly Ledbetter (en honor a la mujer que llevó a la empresa Goodyear a los tribunales por haber perdido durante su vida laboral más de 200.000 dólares en sueldos) que asegura el mismo salario para cualquier persona que desempeñe la misma labor en la misma empresa, independientemente de su raza, sexo, religión o edad.
La ley, obviamente, no va a limpiar de un plumazo la discriminación en los Estados Unidos, ni el azúcar correrá por las calles, ni las casas se pintarán de colores pastel, pero da una base jurídica a cualquier trabajador que quiera querellarse contra su empresa por discriminación salarial y seguro que a largo plazo (muchos años) contribuirá decisivamente a homogeneizar los sueldos y a hacer del mundo laboral americano un territorio algo más justo.
Mientras aquí aplaudimos y no tomamos ejemplo, esperamos la siguiente buena noticia al otro lado del charco.





Yo no quiero ser aguafiestas, pero como este tio siga asi, no va a durar ni dos telediarios. Pero mientras, que haga lo uqe hay que hacer, que ya era hora. Esperemos que aguante al menos los primeros cuatro anhos.
Mientras tenga la suficiente mano dura, aguantará. Y ya hay algún senador que propone eliminar el número de 2 mandatos máximos para hacerlo indefinido…
El problema no es que aguante el mandato legislativamente.
El problema es que se le cruce el cable a algun neonazi y pum pum.