Y para cumplir lo prometido, éste es el tema elegido por el ganador del concurso del lunes, Jebewalrus: el manga (con libertad para escribir de lo que quiera dentro de ese mundillo). Así que hoy hablaré del manga policíaco, de novela negra o de investigación.

Qué menos que comenzar este repaso por el que lanzó el género a la fama: LUPIN III. Su protagonista homónimo era ni más ni menos que el nieto de Arsène Lupin, ladrón de guante blanco creado por el novelista francés Maurice Leblanc, que vendría a ser una versión antagónica y equivalente de Sherlock Holmes para la literatura francesa (Arthur Conan Doyle desarrolló el personaje en la misma época). Como no, en el manga veíamos como Lupin III viajaba por el mundo robando todo lo que podía con su banda, compuesta por el pistolero Daisuke, el samurai Goemon (descendiente de Ishikawa Goemon, un Robin Hood japonés en su versión ninja) y la ladrona Fujiko.
La contrapartida la ponía el inspector Zenigata, cuya máxima aspiración era capturar a Lupin (o más bien perseguirlo, llegando a alegrarse de sus fugas porque significaban que su juego de gato y ratón podía continuar). Lo más destacado de la serie era su sentido del humor y su dibujo americanizado, que recordaba a los autores de novela negra de los USA.
En 1994 aparece Detective Conan, la historia del investigador de 17 años Shinichi Kudo que, debido a la ingestión de una extraña droga preparada para matarle, se convierte en un niño de 7 años con todas sus facultades mentales intactas. Tras este incidente y gracias a la ayuda del profesor Agasa (científico multiusos generador de patentes), crea un grupo de detectives bajo la identidad de Conan Edogawa junto a sus nuevos compañeros de clase Ayumi, Gente y Mitsuhiko con la esperanza de encontrar pistas que lo conduzcan a encontrar a una cura.
A partir de este planteamiento, asistimos a un desarrollo de capítulo-caso cerrado al más puro estilo de Sherlock Holmes en el que se irá acercando cada vez más a la misteriosa organización que está detrás de la fabricación de la droga.
Y por último, el más reciente: Death Note. Con un planteamiento más que original, nos cuenta la historia del Shinigami (dios japonés de la muerte) Ryuk y el humano Light Yagami.
Su relación comienza cuando Ryuk, aburrido del mundo de los Shinigami en el que vive, deja caer su Death Note (una libreta con el poder de matar a una persona con tan sólo escribir en ella su nombre e imaginar su rostro) en el mundo de los humanos. Light, uno de los mejores estudiantes de Japón, encuentra la Death Note y se marca el propósito de limpiar al mundo de criminales, aplicando un concepto de justicia absoluta en el que todo aquel que albergue maldad deberá morir y adoptando el sobrenombre de Kira para firmar sus asesinatos.
A su vez se nos presenta como contrapartida a L, el proclamado mejor detective del mundo, que colaborará desde el anonimato con la policía japonesa para atrapar a Kira y detener así el flujo incesante de muertos. El duelo entre ambos personajes es memorable, siendo imprescindible tener toda tu atención en cada viñeta para no perderte en los complicados juegos mentales de los dos protagonistas, que comenzarán una relación de admiración-odio que los llevará a protagonizar escenas e intrigas propias de la mejor novela de detectives.
La historia tiene su continuación en el mundo de los videojuegos, la novela y el cine, con dos adaptaciones hasta la fecha que cambian sustancialmente el desarrollo de la historia y el final de la misma, volcándose principalmente en el personaje de L.
PD: A pesar de tratarse de una entrada sobre manga, he preferido acompañar cada serie con un vídeo de su correspondiente adaptación al anime, para que aquellos que no las conozcan o nunca las hayan visto puedan hacerse una idea y animarse a leerlas.




Donde esté Saint Seiya que se quiten las demás xD